jueves, 4 de octubre de 2012

Soy ordinaria


Soy reciclable
ordinaria
bicha
mersa
asquerosa.
Tengo anteojos resabiados en la concha, para mirar mejor al boludo que se acerque, para escrutinarlo en su labor de excitarme. Tengo un viento helado que gusta de recorrerme por dentro, y de salir, a veces, a enfriar al de afuera, a escupirle la crudeza rabiosa que necesita, creo, para salir de su útero galopante, para despertarlo. Tengo una lengua de destreza y longitud despreciables, de agudeza criolla, por lo negra, negra de ordinaria. Te digo negra y te digo ¿qué? ¿qué te digo? No se explica, no me explico, no importa, pero te digo negra y lo decoro con un "de mierda", que no es accesorio, porque yo a mi amiga le digo negra con cariño, y eso que ella hace va con un gesto, un gesto de mierda.
Negra sos vos que te disfrazás de burguesa para ocultar el color de tu piel, pero te disfrazarías de basura si estuviera de moda.
Negra sos vos que mirás de arriba porque tus zapatos están revestidos de lagarto y descienden de un Audio Cabriolet deportivo y comen en Vergui's.
NEGRA. SOS TAN NEGRA COMO ELLA Y COMO YO.
Sólo que a vos el plástico te sale por las orejas. Plástico gomoso e inútil de Barbie vieja. Fofa. Burda. Negra.
Soy bicha
mersa
asquerosa.
Soy carne de cañón.
Soy relleno de alfajor industrial
Soy mierda importada,
traída de ultramar.

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