Soy
reciclable
ordinaria
bicha
mersa
asquerosa.
Tengo
anteojos resabiados en la concha, para mirar mejor al boludo que se acerque,
para escrutinarlo en su labor de excitarme. Tengo un viento helado que gusta de
recorrerme por dentro, y de salir, a veces, a enfriar al de afuera, a escupirle
la crudeza rabiosa que necesita, creo, para salir de su útero galopante, para
despertarlo. Tengo una lengua de destreza y longitud despreciables, de agudeza
criolla, por lo negra, negra de ordinaria. Te digo negra y te digo ¿qué? ¿qué
te digo? No se explica, no me explico, no importa, pero te digo negra y lo
decoro con un "de mierda", que no es accesorio, porque yo a mi amiga
le digo negra con cariño, y eso que ella hace va con un gesto, un gesto de
mierda.
Negra
sos vos que te disfrazás de burguesa para ocultar el color de tu piel, pero te
disfrazarías de basura si estuviera de moda.
Negra
sos vos que mirás de arriba porque tus zapatos están revestidos de lagarto y
descienden de un Audio Cabriolet deportivo y comen en Vergui's.
NEGRA.
SOS TAN NEGRA COMO ELLA Y COMO YO.
Sólo
que a vos el plástico te sale por las orejas. Plástico gomoso e inútil de
Barbie vieja. Fofa. Burda. Negra.
Soy
bicha
mersa
asquerosa.
Soy
carne de cañón.
Soy
relleno de alfajor industrial
Soy
mierda importada,
traída
de ultramar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario